Las fugas ocultas son peligrosas porque trabajan en silencio: cuando aparece la mancha o el recibo alto, el daño ya avanzó. Detectarlas a tiempo ahorra dinero y evita daños estructurales.
Señales de alerta
- Recibo de agua más alto sin cambiar su consumo
- Manchas de humedad, moho o pintura levantada
- Sonido de agua corriendo con todas las llaves cerradas
- Baja presión general en la casa
- Piso tibio en un punto (fuga de agua caliente)
La prueba del contador
Cierre todas las llaves y aparatos que usen agua. Anote la lectura del contador y espere una o dos horas sin usar agua. Si la lectura cambió, hay una fuga en algún punto de la instalación.
Por qué llamar a un especialista
Confirmar que hay fuga es fácil; encontrar dónde está sin romper toda la casa requiere equipo de detección acústica y de presión. Un especialista ubica el punto exacto e interviene solo esa área.