La fosa séptica trabaja sin que la note, hasta que se satura. Un mantenimiento a tiempo evita malos olores, drenajes lentos y desbordes costosos.
Frecuencia recomendada
En general, una fosa doméstica se limpia cada 1 a 3 años. El intervalo exacto depende del tamaño de la fosa y de cuántas personas viven en la casa: mientras más uso, más seguido.
Señales de que ya toca
- Malos olores en patio o drenajes
- Desagües que drenan lento en toda la casa
- Agua estancada sobre la fosa
- Ruidos de burbujeo en las tuberías
Por qué no conviene esperar al desborde
Una fosa desbordada contamina, daña el drenaje y su limpieza de emergencia sale más cara. El mantenimiento programado es siempre más barato que la reparación.